Alimentacion complementaria

por Teresa
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CÓMO INTRODUCIR LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

Independientemente del tipo de lactancia (pecho o biberón) que esté tomando el niño, la leche va a ser el alimento fundamental para su desarrollo los 6 primeros meses de vida.

En este primer año de vida, no es necesario introducir ningún otro tipo de alimento, salvo que haya circunstancias que obliguen a hacerlo, como por ejemplo, que mamá empiece a trabajar.

El pecho o la leche de fórmula de inicio cubrirá todas sus necesidades nutricionales en el primer medio año de vida..

El momento exacto para empezar a ofrecer otro tipo de alimentos, dependerá de cada bebé, y a poco que los observemos nos indicarán claramente que ese momento ha llegado.

A partir de los 5 o 6 meses, o un poquito más, veréis que vuestros bebés empiezan a experimentar una curiosidad muy intensa por la comida de los adultos, y más todavía de los hermanitos que comparten mesa, si los hay.

Cuando os vean comer veréis que no os quitan ojo de encima y en su expresión casi, casi, se puede escuchar….. “ ¿Y no me vas a dar?”

La respuesta a esa pregunta, es que ha llegado el momento de la alimentación complementaria.

 

¿PAPILLA O TROCITOS?

¿Podemos pasar directamente de la leche a los trozos?

Pero el miedo al atragantamiento es muy frecuente, y parece más facil  comenzar con las papillas de “toda la vida”

No tiene porqué ser, un no rotundo, ni a lo primero ni a lo segundo.

En la alimentación de los adultos las cremas de verduras, o los postres donde la fruta esta triturada, forman parte de nuestra cocina. Y de eso se trata, que el pequeño comience a comer lo más parecido a lo que comemos los adultos.

De esta forma será más facil que lo haga en el futuro.

Pero dejemos claro que la definición de “papilla de toda la vida” como solemos denominarlas, tienen la antigúedad que tiene la batidora  en nuestros hogares y éstos  tuvieron corriente eléctrica para utilizarla.

Afortunadamente las papillas no son imprescindibles para el desarrollo de los bebés.

Si fuera así,  2 tercios de la población mundial infantil tendría gravísimos problemas para sobrevivir, ya que gran parte de la humanidad no dispone de batidoras ni de corriente eléctrica.

Detrás de la elección por dar papillas, suele estar el miedo a que un bebé se atragante con un trozo de comida.

Afortunadamente es muy raro que esto ocurra y los casos de atragantamiento suelen producirse más por otro tipo de objetos, como botones, canicas, piezas de juguetes pequeñas…etc.

Pero podemos iniciar la alimentación con alimentos que nos den seguridad…

Aunque como podéis ver en este video que os recomiendo, los bebés se suelen manejar bastante bien con distintos alimentos.

Si observáis a vuestro bebe, veréis que coge los alimentos con toda su manita y los estruja bien antes de llevárselo a la boca, por lo que si comenzamos con patata cocida, zanahoria cocida, plátano…etc.  él mismo se encargará de chafarlo antes de introducírselo en la boca.

 

NORMAS A TENER EN CUENTA EN EL I

NICIO DE ALIMENTACIÓN A TROCITOS

Si optamos por los trocitos tendremos en cuenta que:

  1. El bebé deberá encontrase sentado, porque si está tumbado la gravedad puede hacer que el alimento vaya a la garganta sin control.
  2. Debe ser él mismo el que se lleve el alimento a la boca, y eso no siempre sale a la primera, acertar en el agujero no siempre es tan fácil en las primeras ocasiones.
  3. Los trozos tienen que poderlos coger con facilidad, prepararemos pues, barritas de pera o de manzana, trozos grandes de patata, calabaza, zanahoria… Si son muy pequeños no los podrá coger ( afortunadamente los trozos pequeños son difíciles de coger por un bebé ya que conllevan peligro de atragantamiento)
  4. En realidad, los mejores trozos y los que más atraerán al bebé, serán los que estén en vuestro plato; y si tiene un hermanito mayor, la comida del hermanito será el mejor manjar del mundo.
  5. Por supuesto, nunca los dejaremos solos cuando los estén manipulando. Creo que tampoco os atreveríais a contestar el teléfono o abrir la puerta de casa dejándole un plato de papilla delante…

A la vuelta os podrías encontrar con un espectáculo memorable.

 

¿Y SI LE DOY PAPILLA?

En este caso, el riesgo es la cantidad de alimento que vamos a darle en un corto espacio de tiempo.

Me explico: Si le ofrecemos un gajo de mandarina al bebé significa estar dándole vueltas al gajito de mandarina bastante rato.

En ese mismo tiempo, si le damos papilla, le habremos metido, el zumo de una naranja, media pera, medio plátano y hasta media manzana.

Por eso, deberemos tener cuidado, porque es un inicio de la alimentación, y ha de ser progresiva.

 

RECOMENDACIONES:

Iremos introduciendo pequeñas cantidades de manera paulatina.

  No te empeñes en meterle medio vaso de papilla el primer día, ya que con dos o tres cucharadas será suficiente.

2º Las papillas las prepararemos con productos naturales

  Evitando los productos comerciales ya preparados.

  No añadiremos sal ni grasas.

  En las verduras puede añadirse una cucharadita de aceite de oliva.

3º Ir añadiendo nuevos alimentos

  Pasados unos días, a ea verdura se le puede ir añadiendo pescado blanco y carne magra ( pollo o ternera).

4º La papilla de cereales, sale muy cara

  Aunque en la caja nos digan lo bien que cuidamos a nuestro bebé.

  Podemos prescindir perfectamente de ellas, y prepararle arroz cocido, sémola en sopita, fideos, espaguetis…etc.

5º Más adelante podemos ir introduciendo el huevo

  Preferiblemente cocido o en tortilla, ya que el huevo cuajado se absorbe mejor y además evitamos la salmonelosis.

6º Los últimos alimentos a introducir

  Serán los derivados lácteos, yogures, cuajadas, quesos…

Pero vamos, que si antes de lo que teníamos previsto el chiquitín en una de sus rápidas zarpadas ha conseguido meter la mano en nuestro yogur y se la está rechupando con gran placer, no se lo quites, no va a pasar nada salvo que te ha fastidiado la merienda.

 

NUNCA OLVIDEMOS QUE…..

La decisión entre introducir la alimentación en trocitos o en papilla, queramos o no, estará en manos de nuestro bebé ya que, 8 de cada 10 bebés rechazan la comida triturada.

Si es así, será la razón fundamental para decidirnos por introducir la alimentación de otra manera que a ellos les parece mucho más divertida y agradable, que es cogiéndola ellos mismos y poniéndose perdidos.

Empeñarnos en que coman lo que no les apetece o no les gusta, es iniciar el camino a una situación que no desearemos en el futuro:

El “mi niño no me come” y del que hablamos en otro post.

me engaño

 

¿QUÉ CANTIDAD DEBE COMER MI BEBÉ?

Pues esta pregunta la resumiré en lo siguiente:

Si le dais el pecho ¿qué cantidad está comiendo?

Y si le dais biberón, ¿habéis conseguido alguna vez que coma más de lo que él quiere?

La respuesta a ambas preguntas es que el bebé come lo que quiere, que en realidad es lo que necesita.

La diferencia de las mamás que les dan lactancia materna es que los pechos no tienen marcas de volumen, por lo tanto la cantidad que se vacían los pechos en las tomas, la desconoceremos.

Pero en el fondo da igual pecho que biberón, porque los bebés saben lo que necesitan.

Y lo mismo harán con el resto de los alimentos. Confiad en el instinto que tienen y no forcéis a comer más. Como mucho conseguiréis añadir una sola cucharada y ésta a la larga os va a resultar muy cara.

 

REFLEXIONES IMPORTANTES

1º Dar ejemplo

La alimentación es importante durante toda la vida, no sólo en los dos o tres primeros años de vida.
Si los papás no coméis de forma saludable, vuestro hijo tarde o temprano tampoco lo hará y no habrá servido para nada toda vuestra preocupación y vuestro bien hacer en la introducción de los alimentos.
Si un bebé no puede comer lo que comen los padres regularmente, los padres tendrían que plantearse modificar su alimentación.

2º Si son naturales, no hay alimentos prohibidos

Salvo los que el sentido común nos dice que pueden tener riesgo de accidente.

Por ejemplo: frutos secos enteros, olivas sin deshuesar, granos de uva sin partir…

Ya sea por no poder masticarlos o por la posibilidad de producir un atragantamiento.

De la misma manera que no le ofreceremos una canica para que juegue, ya que sabemos que se la meterá en la boca.

3º Los alimentos preparados para bebés son caros

Y no aportan ningún nutriente mejor que el de los alimentos naturales.

Además suelen tener azúcares añadidos y grasas por encima de lo recomendable, confiriéndoles un sabor dulzón.

Esto aumentará el riesgo de crear malos hábitos.

Dentro de esta lista incluiremos los potitos, mis primeros yogures, zumos de caja, batidos, que no son más recomendables que puedan ser las chucherías.

Y además cuestan a la larga mucho dinero, que podemos utilizar de mejor manera.

4º Vamos a jugar a aprender a comer

Esta sería la mejor actitud durante el primer año de vida.

Para que la alimentación complementaria sea un estímulo para el bebé, en vez de una tortura.

 

!NUNCA FORZAREMOS!

 

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2 comentarios

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2 comentarios

Ángel Fontán 19 marzo, 2016 - 11:59

Consejos muy útiles e interesantes que aclaran dudas y ofrecen pautas no solamente a padres sino a todo aquel que tenga niños “entre las manos”

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Teresa 19 marzo, 2016 - 22:53

Muchas gracias Angel, ¡Acabas de estrenar el blog!!

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