La pirámide de alimentación infantil

por Teresa
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Siempre que hablo de este tema, me gusta aclarar, que la alimentación complementaria, no se introduce, ni las papillas se meten…

Hasta en el lenguaje me parece agresivo, los bebés pueden sentirse forzados a comer, con lo que conseguiremos todo lo contrario de lo que pretendemos, o sea que no quieran comer nada…

Estoy convencida que esta cultura que les hemos impuesto a los niños a la hora de introducir la alimentación se pasará, pero llevará su tiempo.

Espero que sin tardar mucho, hablemos de ofrecer alimentos.

Y que simplemente actuemos de la misma manera que con la lactancia materna, y que los bebés coman la cantidad que les parezca oportuna.

Estoy completamente segura que sin medir la cantidad que les queremos “meter” los bebés crecerán estupendamente bien.

¿No engordarán tanto?

Pues no lo sé y poco debería importarnos, mientras estén sanos, alegres y vitales…

No pensamos venderlos a peso como si fueran corderitos ¿verdad?

Lo que si que ocurrirá seguro, es que la comida que en estos momentos resulta una tortura para algunos bebés, sus papás y sus abuelos, resultará una actividad mucho más agradable para todos.

Si el tema de la cantidad quedara aclarado con esta puntualización, ya no nos importaría si tiene que ser medio plátano, entero o tres cuartos.  ¿Tiene que ser el zumo de una naranja? o ¿80 gramos de pechuga? o ¿100 gramos de pescado?…

A las mamás que están dando sólo pecho los primeros meses, les es más fácil entender esto.

Llegan  a la introducción de alimentos sin tener ni idea de la cantidad que han estado tomando sus bebés hasta entonces, pero ¡¡¡ EURECA!!!  Han crecido y engordado de maravilla.

Asi que ya sólo (que no es poco) nos queda el tema de la calidad.

¿Qué tipo de alimentos y en qué orden se pueden ofrecer a un bebé en estos primeros meses de alimentación complementaria?

Ya hace tiempo que se ha demostrado que no hay un orden rígido para hacerlo.

comer a trocitos, alimentacion complementaria

Y entonces, ¿por qué las famosas hojas de introducción de alimentos en los primeros meses de vida?

Muchas razones las justifican, pero la que quiero abordar en este articulo es que aunque quitan libertad de acción a los papás, también es verdad que les dan pautas para sentirse más seguros… que tampoco es una tontería.

¿Se puede conseguir seguir unas pautas de inicio de alimentos, dejando margen de maniobra?

Pues eso es lo que me gustaría intentar.

Si os han dado una hoja para “introducir” alimentos a vuestros hijos, veréis que no contradice en nada estos consejos, pero el planteamiento es diferente.

¿A donde quiero llegar?

A que, no es necesario hacer comidas especiales para nuestros hijos, sino simplemente ir incorporando alimentos paulatinamente.

Revisemos la pirámide de alimentos

Esta pirámide, que ya los niños aprenden en el colegio, es la recomendación más utilizada para seguir una alimentación saludable para toda la familia.

Está dividida en los grupos fundamentales nutricionales, la proporción de su consumo va en relación con la altura en que esos alimentos se sitúan en la pirámide.

En la parte inferior se sitúan los alimentos que debemos de comer con más frecuencia, y en la punta de la pirámide aquellos que debemos de comer de forma esporádica, o sea en alguna ocasión especial. Pero no todos los días.

En cualquier hoja de introducción de alimentos que consultéis, pondrá como uno de los primeros alimentos a ofrecer “papillas de cereales”…

Vamos bien, coincide con el primer grupo de alimentos de la pirámide.

GRUPO 1. Pan,  arroz,  sémola, pastas, harina…

Todo son cereales, los papás las comerán de una u otra forma con mucha frecuencia y podrán ofrecérsela a sus hijos en la misma proporción.

Pero, ¿lo podemos hacer sin recurrir a ningún preparado especial comercial?.

Uno de los condicionantes hace unos años era el glúten que contienen, y que se debia evitar antes de los seis meses.

Esto ha dejado de ser un problema ya que por un lado un bebé en estos momentos puede estár con lactancia, bien natural, bien artificial hasta los seis meses.

Además se sabe que dando el pecho, no hay problema en dar gluten incluso antes.

Con lo cual, ya no hay una razón que “obligue” a dar ningún preparado especial de cereales.

Y si, que hay una razón por la que estos preparados comerciales, aunque por supuesto no son perjudiciales, no me terminan de convencer.

Probarlos ¿Saben dulces?

Si tienen sabor dulce, ya me importa poco si tienen o no azucares añadidos.

Como hábito, estamos acostumbrándolos a que la comida tenga este sabor.

El currusco de pan, un poquito de arroz cocido o de sémola, o de pasta, cumplirán la misma función.

GRUPO 2. Frutas, Hortalizas y Verduras.

Después de introducir cereales, se añade el siguiente grupo de alimentos.
Frutas

Bueno, de momento parece que sigue coincidiendo con la alimentación saludable de los adultos.

Entonces ¿por qué hay que hacer una comida especial para el niño?.  Cuando los papás coman fruta, se la pueden ofrecer a sus hijos.

Simplemente por hacer lo mismo que papá y mamá la recibirán encantados.

alimentacion complementaria 3

Hortalizas y Verduras

Seguro que en las recomendaciones que tengáis por escrito o hayáis consultado será el que os aparezca en segundo lugar, junto con las frutas.

Al añadirle la patata, cogemos un producto del primer grupo.

Y volvemos a coincidir con la pirámide de alimentación saludable.

Asi que si los papás tienen hábitos de comida saludables, será muy fácil que el niño también lo haga, porque ellos comerán fruta y verduras muy a menudo…

¿Y que pasa con la sal?

Ni más ni menos que lo que se les recomendará a los papás, que no será comer salado precisamente.

Pero el que quiera ser muy purista, y no dar nada de sal, pues es tan fácil como añadir la sal en el plato del adulto en vez de hacerlo en la cazuela.

¿Y las verduras de hoja ancha, se supone que no hay que darlas hasta el año?

Pues como todo depende de la cantidad que ofrezcamos.

Si queréis quedaros más tranquilos el dia que comáis este tipo de verdura, darle al pequeño sólo un par de trocitos. Lo completáis con patata y añadiendo a la sopera un poco de zanahoria o calabacín, y listo. No tendréis que hacer ningún plato diferente.

Se puede añadir un poquito de aceite de oliva sin ningún problema.

Los productos naturales son infinitamente mejor que los potitos.

No hay ninguna situación que se me ocurra, en la que haya que comprarlos, ni siquiera en los viajes.

Hasta en esas situaciones se puede dar un alimento natural.

Un plátano chafadito se podrá comer en cualquier lugar y momento, lo mismo puedo decir de un poco de patata cocida, de verdura, de algo de pasta, arroz….

Los padres pararán a comer, supongo, y podrán compartir la comida del viaje.

¿Papilla o trocitos?

Como más le gusten.

Pero como más le gusten al bebé, no a los papás o a los abuelos, Al fin y al cabo es su comida.

Lo importante, es no forzar a que coman…

Pero tened en cuenta que, aunque le deis papillas, será casi imposible que estéis comiendo y el pequeño esté contento sin que le ofrezcáis algo para que se meta en la boca.

Les gusta participar de todas las actividades de la familia y la comida no es una excepción.

alimentacion complementaria 5

GRUPO 3. Lácteos

El siguiente grupo de alimentos es el de los lácteos, pero por ahora nos lo vamos a saltar.

Simplemente porque si le estáis dando el pecho, ya está tomando la mejor leche del mundo para el niño y si es de fórmula seguirá siendo más completa para él.

No tiene pues, mucho sentido, darle un alimento de este grupo porque sus necesidades en este aspecto están cubiertas… lo dejaremos para más adelante.

Pero también para este grupo sirve la misma recomendación.

Si os monta una bronca fenomenal porque vosotros o un hermanito está comiendo un yogur y quiere probar, no pasa nada porque le deis un poco para que lo chupe, no le va a pasar absolutamente nada y estará feliz de chupar la cuchara.

GRUPO 4. Carne, Pescado, Huevos y Frutos secos

Añadir a las verduras carne de pollo, ternera, ternasco…

Esto suelen indicar las recomendaciones tradicionales.

Pensando un poco ¿en qué se diferencia de los consejos de alimentación para los adultos?

¿Qué carne creéis que recomendaríamos en nuestras consultas a los papás? y ¿cómo os aconsejaríamos que la cocinárais?

Y lo mismo se podría decir de los pescados.

Carnes magras, mejor que carnes con mucha grasa.

Pescado blanco combinado con el azul, aunque este último en menor proporción.

Forma de cocción, mejor a la plancha, al horno, o al vapor.

Evitaremos las frituras y rebozados, que dejaremos sólo para alguna ocasión especial.

Huevos

La introducción del huevo ha sido de las cosas que más me ha sorprendido a lo largo de los años.

Hace 30 años si una madre se le ocurría dar huevo a su hijo antes del año, parecía una temeridad que atentaba contra la salud del niño.

Razones que nada tienen que ver con la alimentación, obligaron a adelantar la oferta de este alimento a los nueve meses, y no pasó nada…

Ahora se está ofreciendo a partir de los seis meses y sigue sin pasar nada.

Porque lo importante, es que esté bien hecho, para evitar la salmonelosis.

Cocido o en tortilla mejor que frito o pasado por agua… o sea, lo mismo que nos recomendarían a todos.

De este grupo de proteínas por supuesto nos saltaremos los frutos secos enteros.

Pero por una razón de seguridad y de prevención de accidentes por atragantamiento.

Una almendra, un cacahuete, una avellana..etc. no deben de darse antes de los cuatro años.

Los bebés son incapaces de masticarlos y pueden atragantarse.

Y nos quedan los apartados de comida para muy de vez en cuando.

GRUPO 5. Alimentos poco recomendables

Las carnes grasas y embutidos no son recomendables de forma cotidiana y mucho menos, los chocolates, bollería, mantequillas…

O sea, las grasas y azucares refinados.

Si los papás coméis de estos alimentos, de forma esporadica, no habrá problemas con el niñp, no echara de menos lo que no vea hacer a los padres.

 

¿Los Papas coméis en base a estas recomendaciones?

Si no es así, será casi imposible que vuestros pequeños coman de forma saludable en un futuro.

 

Dará igual lo bien que le hayamos dado de comer en los dos primeros años de vida.

Durante esos dos años habremos invertido mucho tiempo y dinero, haciendo comidas perfectas para nuestro bebé, pero por desgracia no habremos conseguido nada.

 

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